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Procrastinación o por qué nos cuesta ahorrar para el futuro

Procrastinación
| 26 octubre, 2021
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En nuestro día a día, muchas veces posponemos tareas importantes por no encontrar el momento adecuado para llevarlas a cabo, y el ahorro suele ser una de esas tareas, que siempre dejamos para mañana. En este post vamos a ver por qué actuamos así y cómo combatirlo.

“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Cuántas veces nos han repetido este refrán nuestros padres cuando había que entregar algún trabajo en el colegio o teníamos exámenes. Es el arte de procrastinar, de dejar para mañana aquellas tareas que no nos gustan. Y con cuestiones que afectan al bolsillo, también ocurre. Cuántas veces hemos retrasado el momento de empezar a ahorrar para la jubilación con la excusa de que ya tendremos tiempo. Y van pasando los días…

En la semana del ahorro (el próximo sábado 31 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro) queremos hablarte de la procrastinación, sus efectos sobre el ahorro y cómo evitarla.

Economía conductual

La procrastinación se estudia en la denominada Economía Conductual, una disciplina que analiza el impacto de factores psicológicos, sociales y cognitivos en el comportamiento de las personas cuando toman decisiones económicas. Esos factores influyen en la mente y confunden, haciendo que se tomen decisiones irracionales y, a la postre, equivocadas.

Acorde con las teorías de la Economía Conductual (Behavioral Finance), el cerebro tiene una serie de limitaciones en cuanto a racionalidad y autocontrol, lo que hace que se prefiera consumir antes que ahorrar. Esto se debe a que vemos el ahorro como un gasto, como algo que reduce la capacidad de consumo presente.

Educación financiera para combatir la procrastinación

Sin duda, la educación financiera ayuda a combatir esos factores y, en consecuencia, a no procrastinar con el ahorro a largo plazo. En la Escuela de Inversión de Santalucía AM, escribimos mucho sobre la importancia de ahorrar para la jubilación y hacerlo poniendo a trabajar ese ahorro invirtiéndolo en productos financieros capaces de batir la inflación. De lo contrario, se pierde poder adquisitivo con el paso del tiempo por el efecto negativo de la subida de los precios.

Al invertirlo, se consigue que crezca por el beneficioso efecto del interés compuesto o capitalización de los intereses. Es decir, cada vez que una inversión produce un rendimiento, este se acumula sobre el capital invertido haciendo que el ahorro a largo plazo crezca de forma sustancial.

Sirva este ejemplo como botón de muestra: si durante tres lustros invertimos 25.000 euros en un fondo de inversión con una rentabilidad media anual del 5%, al cabo de ese periodo habremos duplicado nuestro ahorro invertido.

Si a esta ecuación introducimos el hábito periódico, ahorrando una cantidad fija al mes, aunque sea pequeña, el dinero que acumularemos a largo plazo será mucho mayor.

¿Por qué debo ahorrar para mi jubilación?

La jubilación se ve como algo lejano, por lo que cada vez vamos retrasando más y más el hecho de plantearnos tener un colchón económico que complemente la pensión pública.

Hay que ser conscientes de que el día de mañana las pensiones de jubilación no serán como las actuales, ya que se está produciendo un cambio en la pirámide poblacional debido al aumento de la longevidad, la llegada a la jubilación de la generación del babyboom (la más numerosa de todas) y la baja tasa de natalidad (1,2 hijos por mujer, según el INE). Por lo tanto, cada vez hay menos cotizantes por pensionista, menos cotizaciones para pagar las pensiones.

Sirvan estos datos del Instituto Nacional de Estadística para entenderlo: hace cuatro décadas había 5,3 cotizantes por jubilado; hoy, la ratio es de 2,3 trabajadores; y en 2060, apenas habrá uno.

Las cuentas, por tanto, no cuadran y habrá que echar mano del ahorro particular para complementar la pensión pública.

Pero todavía hay más, esa mayor longevidad incrementa la probabilidad de padecer dependencia. Según el informe elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) e Instituto Santalucía “La dependencia en España. Una contingencia del siglo XXI”, en una década, casi el 5% de las personas mayores de 65 años sufrirá gran dependencia, la peor de todas, aquella que requiere asistencia de una tercera persona durante todo el día para realizar las actividades básicas de la vida diaria.

Conclusión: piensa en tu bienestar futuro y deja de procrastinar con el ahorro. Sabes ahorrar, sabemos invertir.

Además de en nuestra Escuela de Inversión, desde Santalucía AM podemos ayudarte con tus objetivos de inversión, entra en nuestra web y averigua lo fácil que es online.

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