El crecimiento económico mundial está resistiendo en un entorno geoestratégico muy complicado, ayudado por una serie de factores mitigantes como la liberación de reservas estratégicas después del shock energético, las políticas fiscales muy expansivas o las expectativas que genera la inteligencia artificial (IA). Pero todos “estos condicionantes no pueden durar para siempre” y el deterioro en crecimiento que apenas se ha visto hasta ahora “necesariamente va a ir cristalizándose en los próximos meses y el año que viene”. Así lo expone Luis Merino, director de Estrategia y Análisis Macro de Santalucía AM, en un webinar para abordar dónde invertir la liquidez hoy, en el que también participa José Martín-Vivas, director de Renta Fija de la gestora.
Con la presión de los precios al alza, “es inevitable que el consumo y la financiación se resientan y al final tengamos un panorama con menor crecimiento junto a mayor inflación”, advierte Merino. La debilidad ya es visible en los países centrales de la zona euro, Francia y Alemania, y se extenderá al resto la región durante los próximos trimestres, sostiene.
Los bancos centrales tienen un papel muy complicado porque se enfrentan a una inflación “por malas razones”, subraya el director de Estrategia y Análisis Macro. Argumenta que la inflación ha sido hasta ahora un shock externo y aunque de momento no se ven los efectos de segunda ronda acabarán filtrándose en transporte, alimentación, etcétera.
Por otro lado, Merino pone el foco en los efectos de las políticas fiscales expansivas, poco disciplinadas. Francia, cuya prima de riesgo ha llegado a los 100 puntos básicos (máximo desde la crisis de deuda soberana de 2012), y Estados Unidos están entre los peores países en este terreno, según este experto; y la situación es aún más delicada en aquellos como Reino Unido, donde además tiene un porcentaje elevado en bonos ligados a la inflación.
Qué esperar de los rendimientos de los bonos de referencia
Para el bund alemán, muy ligado al precio del gas, el momento es complicado, afirma Merino, porque ha roto la barrera psicológica del 3,5%, lo que significa que en el corto plazo se puede sufrir más teniendo duración. “Nuestra tesis es que puede estar peor antes de mejorar”, reconoce, y ve “cierto valor ya en los plazos intermedios y cortos”.
En Estados Unidos, con el treasury en el 5%, máximos desde 2023 durante la crisis de Ucrania, “los niveles son atractivos de cara al medio y largo plazo”, añade. Aun así, señala que los bonos del Tesoro estadounidense “están muy vulnerables” porque la base inversora ha pasado de ser institucional (China, bancos centrales…) a una mucho más volátil (hedge funds). También se refiere al efecto añadido de los hiperescaladores, que son los grandes emisores de bonos a largo plazo AA y están compitiendo con los propios bonos soberanos de EE. UU.
Cuál es el posicionamiento de la gestora en renta fija
Con el telón de fondo descrito, el estratega de Santalucía AM desvela que la gestora ha tomado “una posición en break even”, que significa estar comprando bonos ligados a la inflación porque las expectativas a largo plazo han permanecido relativamente contenidas (no han superado el 2,2% en la zona euro, ni el 2,5% en Estados Unidos) y, por lo tanto, “hay valor en comprar tipos reales”.
El posicionamiento de Santalucía AM en renta fija es, en definitiva, “una sobreponderación en duración ligera, siendo constructivos cuando repuntan los tipos”, resume Merino. Esto supone mantenerse en activos muy específicos de nicho para protegerse de toda volatilidad hasta que el mercado empiece a descontar un menor crecimiento.
Santalucía Pagarés: una alternativa de renta fija a corto plazo para la liquidez
En este escenario, los expertos de la gestora identifican oportunidades en el mercado de pagarés y en la renta fija a corto plazo. Según José Martín-Vivas, las rentabilidades observadas en el mercado de pagarés superan actualmente las del crédito investment grade con vencimientos de entre tres meses y dos años, situadas entre el 3,1% y el 3,7%, así como las del segmento high yield, que oscilan entre el 4% y el 4,5% para esos mismos plazos.
La estrategia se articula a través de Santalucía Pagarés, un fondo de renta fija privada a corto plazo que, durante 2026, ha venido manteniendo una TIR en niveles próximos al 4%. José Martín-Vivas lo define como una “solución robusta en renta fija privada, punto de equilibrio entre fondos monetarios y bonos a largo plazo”. El fondo presenta un indicador de riesgo de 1 sobre 7, categoría que no significa que la inversión esté exenta de riesgo, y mantiene una duración contenida, inferior a un año. Su política de inversión ofrece flexibilidad para posicionarse a lo largo de la curva de corto plazo y en distintos segmentos de crédito, manteniendo un mínimo del 50% de la cartera en emisiones investment grade y, de forma constante, al menos otro 50% en pagarés.
Para Martín-Vivas, uno de los principales atributos de la inversión en pagarés es su combinación de volatilidad contenida y potencial de rentabilidad, siempre sujeta a la evolución del mercado y al riesgo de crédito de los emisores. En el caso de Santalucía Pagarés, la gestión se apoya en el análisis del riesgo idiosincrásico, es decir, el riesgo específico de cada emisor presente en la cartera. La diversificación por emisores y por distintos vencimientos contribuye a distribuir ese riesgo. La búsqueda de rentabilidad se basa en el análisis exhaustivo de las compañías por parte del equipo gestor y en su capacidad para plantear propuestas orientadas a mejorar la estructura de capital y las condiciones de emisión, explica el director de Renta Fija de Santalucía AM.
Añade que en la actualidad es una estrategia atractiva por partida doble: invertir liquidez y a largo plazo “por sus excelentes métricas de rentabilidad y riesgo”. Si quieres saber los argumentos que sostienen esta afirmación, escucha el webinar en nuestro canal de YouTube.


